LA CURIOSIDAD NO MATÓ AL GATO

EL MOMENTO DE HACER LO QUE SIEMPRE QUISISTE
septiembre 4, 2020
LOS QUE CURAMOS A TU MARCA
septiembre 18, 2020
 

Hay una edad en la que nuestra frase favorita fue decir “¿Por qué?” y la podíamos decir hasta 20 veces por minuto. Nuestra mente comenzaba a entender el mundo y por eso, surgían muchas dudas. ¿Por qué el sol se va? ¿Por qué la luna me sigue? ¿Por qué tengo que ir al colegio? y así muchas más. Pero, en un punto dejamos de decir las preguntas en voz alta.

En la universidad nos enseñaron a buscar las respuestas por nosotros mismos en medio de libros gruesos y una interfaz interminable. Lo único que lograron fue que quedemos con más dudas y, sin darnos cuenta, que dejemos de preguntar. Nos comenzamos a conformar con la información que teníamos en la cabeza y con lo que nos contaban los medios y los amigos.

Sin embargo, como en toda historia, cuando ya no ves más esperanza surge un acontecimiento que hace que te replantees las cosas. En mi caso, apareció una profesora muy curiosa. Nos obligó a preguntarnos ¿por qué? cada vez que llegábamos a una conclusión. Puede ser que a nadie le haya gustado el ejercicio, pero nos permitió volver a tener la confianza para no estar seguros de las cosas e ir por más. Era un intento de ir más allá de lo primero que apareció en nuestra mente y de llegar a la verdad.

En el mundo publicitario nos han enseñado a no quedarnos con la primera idea. No solo debe ser un ejercicio del área de creatividad, pues en la planificación y hasta en la mesa de los gerentes se han dado por sentado muchas cosas. Por ejemplo, ¿quién es el consumidor? Los dueños de empresas creen conocer quiénes les compran y los describen en el brief con el máximo detalle que nos pueden dar. Pero, ¿es el verdadero cliente? o ¿el cliente que ellos anhelan?

Claro está que para conocer a quién le estamos vendiendo no podemos quedarnos sentados en una mesa de pino, en el piso 12, con una gran vista y junto a 10 ejecutivos. Debemos movernos, salir a la calle y preguntar a los verdaderos consumidores: ¿Qué piensan? ¿Qué les preocupa? ¿Qué les interesa? Sus respuestas le darán luz y dirección a todo el equipo de marketing y hasta el mismo gerente. No preguntar nos mantendría ciegos y sin entender por qué el negocio no está funcionando.

La vida está llena de preguntas y con muy pocas personas capaces de hacerlas.

PREGUNTA, INVESTIGA Y CONOCE. Es probable que las personas no siempre tengan una respuesta, pero se quedarán pensando y buscando una en su mente. Y con ello, ya diste un gran paso.

DS, curiemse.

Comments are closed.